Un nuevo acuerdo sobre cambio climático debe incluir protecciones de derechos humanos para todos

By | 17 October, 2014

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Carta abierta de titulares de mandatos de Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos a los Estados Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, con ocasión de la reunión del Grupo de Trabajo Ad Hoc sobre la Plataforma de Durban para la Acción Mejorada en Bonn (20- 25 de octubre 2014).


 
Como expertos independientes del Consejo de Derechos Humanos, hacemos un llamado a los Estados Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) para garantizar la plena coherencia entre sus solemnes obligaciones de derechos humanos y sus esfuerzos para abordar el cambio climático, uno de los mayores problemas de derechos humanos de nuestro tiempo.

Hacemos este llamado con motivo de la sexta parte de la segunda sesión del Grupo de Trabajo Ad Hoc sobre la Plataforma de Durban para la Acción Reforzada (ADP), que se celebrará en Bonn del 20 al 25 octubre de 2014. La necesidad de urgencia para abordar este tema es subrayada por la proximidad de los plazos de las negociaciones sobre el clima para llegar a una solución concreta. Después de la reunión de ADP en Bonn, la Conferencia de las Partes de la CMNUCC se reúne este mes de diciembre en Lima (COP 20), con el objetivo de adoptar un nuevo instrumento jurídico en su próxima reunión, en París en diciembre de 2015 (COP 21).

Instamos a los Estados Partes de la CMNUCC a reconocer los efectos adversos del cambio climático en el disfrute de los derechos humanos, y a adoptar medidas urgentes y ambiciosas de mitigación y adaptación para prevenir daños adicionales. Hacemos un llamado a los Estados Partes a incluir lenguaje en el acuerdo de 2015 sobre el clima que establezca que las Partes deberán, en todas las acciones relacionadas con el cambio climático, respetar, proteger, promover y cumplir los derechos humanos para todos. Y exhortamos a los Estados Partes en la COP 20 en Lima a poner en marcha un programa de trabajo para asegurar que los derechos humanos estén integrados en todos los aspectos de las acciones climáticas.

Un medio ambiente seguro, limpio, saludable y sostenible es indispensable para el pleno disfrute de los derechos humanos, incluidos los derechos a la vida, la salud, los alimentos, el agua y la vivienda, entre muchos otros. En efecto, el Consejo de Derechos Humanos ha subrayado que “el daño ambiental puede tener consecuencias negativas, tanto directas como indirectas, para el goce efectivo de todos los derechos humanos.”[1] El más reciente informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) pone énfasis en enfocar el grave daño que el cambio climático ya está causando, y seguirá causando, al medio ambiente del que todos dependemos. Ya no cabe ninguna duda de que el cambio climático interfiere con el disfrute de los derechos humanos reconocidos y protegidos por el derecho internacional.

A petición del Consejo de Derechos Humanos, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) presentó en 2009 un informe que detalla los impactos adversos del cambio climático en el pleno disfrute de toda una gama de derechos humanos, incluyendo los derechos a la vida, la alimentación adecuada, el agua potable y el saneamiento, el más alto nivel posible de salud, una vivienda adecuada, y la autodeterminación de los pueblos que viven en las pequeñas islas estados.[2] Desde entonces, regularmente el Consejo ha llamado la atención sobre las consecuencias negativas del cambio climático para los derechos humanos, señalando que los efectos “se harán sentir con más fuerza en los segmentos de la población que ya se encuentran en situaciones vulnerables debido a factores tales como la geografía, la pobreza, el género, la edad, indígenas, o estatus de minoría o discapacidad.”[3]

Muchos de nuestros propios informes dan testimonio de los efectos del cambio climático en el pleno disfrute de los derechos humanos, incluidos los derechos a un nivel de vida adecuado, alimentación, vivienda, salud, agua y saneamiento. Los informes también han identificado efectos desproporcionados del cambio climático sobre los grupos vulnerables, los que viven en la pobreza extrema, los migrantes y las personas desplazadas, en las mujeres, en los niños, sobre los pueblos indígenas y formas específicas de vida.[4]

Queremos llamar la atención especialmente sobre los impactos desiguales del cambio climático en el disfrute de los derechos humanos en todo el mundo. El informe de la OACDH de 2009 señaló que de los 262 millones de personas afectadas por desastres climáticos cada año, desde 2000 hasta 2004, más del 98 por ciento vivía en países en desarrollo.[5] Quienes viven en la pobreza en los países en desarrollo, e incluso en el mundo desarrollado, serán quienes sufrirán el daño más grave de cambio climático.[6] Como ha dicho el Dr. Rajenda Pachauri, presidente del IPCC, “Los más afectados serán los más pobres entre los pobres en el mundo, y esto incluye a los pobres incluso en sociedades prósperas.”[7] En palabras de Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial, “los pobres serán golpeados primero y más duro. Esto significa que las personas que son menos responsables de elevar la temperatura de la Tierra podría sufrir las consecuencias más graves del calentamiento global. Eso es fundamentalmente injusto.”[8]

Todos los Estados Partes de la CMNUCC se han comprometido a respetar y proteger los derechos humanos. Sobre esta base, tienen la obligación de adoptar las medidas de mitigación necesarias para reducir las emisiones globales de manera que se mantenga el aumento de la temperatura global por debajo de los niveles que podrían causar un daño generalizado al disfrute de los derechos humanos. Ahora parece claro que, para evitar tales daños es necesario mantener el aumento de la temperatura muy por debajo de dos grados centígrados. Hay que destacar, sin embargo, que incluso este aumento – y que ya está ocurriendo – resultará en un daño a los derechos humanos de los más vulnerables, y los Estados también tienen la obligación de adoptar medidas eficaces de adaptación para proteger contra este daño y proporcionar los remedios para ello.

Adicionalmente, los Estados deben asegurar que todas las acciones que realizan para abordar el cambio climático están plenamente de acuerdo con la totalidad de sus obligaciones de derechos humanos. Como afirmó el Consejo de Derechos Humanos en su Resolución 04/10, “las obligaciones y compromisos de derechos humanos tienen el potencial de informar y fortalecer la formulación de políticas internacionales y nacionales en el ámbito del cambio climático, promover la coherencia política, legitimidad y resultados sostenibles.“[9] Citando la Resolución, los Estados Partes de la CMNUCC ya han acordado en 2010, en el documento final adoptado por la COP 16 en Cancún, México, “que las Partes deberían, en todas las acciones relacionadas con el cambio climático, respetar plenamente los derechos humanos.”[10]

El respeto de los derechos humanos en la formulación y aplicación de la política climática requiere, entre otras cosas, que los Estados Partes cumplan con su obligación de proporcionar acceso a la información y facilitar la participación pública informada en la toma de decisiones, sobre todo la participación de los más afectados por el cambio climático y por las medidas adoptadas para hacerle frente. El principio del consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas debe ser respetado. Especial cuidado se debe tomar para anticipar, prevenir y remediar los efectos negativos en los grupos vulnerables, que pueden incluir a los pueblos indígenas, las minorías, las personas que viven en la pobreza, los migrantes y las personas desplazadas, las personas mayores, las personas con discapacidad, y los niños, así como para empoderar y proteger los derechos de las mujeres. Además, el Estado tiene la responsabilidad de garantizar la protección de los defensores de los derechos humanos frente a toda violencia, amenaza, represalia, discriminación, presión o cualquier otra acción arbitraria resultante de sus actividades legítimas, incluidas las relacionadas con el cambio climático.

Las responsabilidades de los Estados Partes en todos los aspectos anteriores no deben ser vistas como limitadas a sus fronteras. El cambio climático es una amenaza global para los derechos humanos cuya resolución requiere de la cooperación mundial, de conformidad con el principio de la cooperación internacional, firmemente arraigado en la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y una serie de tratados y declaraciones de derechos humanos. Los Estados deben colaborar de buena fe para proteger el medio ambiente que sustenta y permite el pleno goce de nuestros derechos humanos.

Mr. Michael K. Addo,
Working Group on the issue of human rights and transnational corporations and other business enterprises

Ms. Catarina de Albuquerque,
Special Rapporteur on the human right to safe drinking water and sanitation

Mr. Philip Alston, Special Rapporteur on extreme poverty and human rights

Juan Pablo Bohoslavsky,
Independent Expert on the effects of foreign debt and other related international financial obligations of States on the full enjoyment of all human rights, particularly economic, social and cultural rights

Mr. Chaloka Beyani,
Special Rapporteur on the human rights of internally displaced persons

Ms. Urmila Bhoola,
Special Rapporteur on contemporary forms of slavery, including its causes and consequences

Mr. Heiner Bielefeldt,
Special Rapporteur on freedom of religion or belief

Ms. Maud de Boer-Buquicchio,
Special Rapporteur on the sale of children, child prostitution and child pornography

Mr. François Crépeau,
Special Rapporteur on the human rights of migrants

Ms. Virginia Dandan,
Independent Expert on human rights and international solidarity

Ms. Hilal Elver,
Special Rapporteur on the right to food

Ms. Leilani Farha
Special Rapporteur on adequate housing as a component of the right to an adequate standard of living, and to the right of non-discrimination in this context

Mr. Michel Forst,
Special Rapporteur on the situation of human rights defenders

Ms. Rita Izsák,
Special Rapporteur on minority issues

Mr. David Kaye,
Special Rapporteur on the promotion and protection of the right to freedom of opinion and expression

Ms. Gabriela Knaul,
Special Rapporteur on the independence of judges and lawyers

Mr. John H. Knox,
Independent Expert on the issue of human rights obligations relating to the enjoyment of a safe, clean, healthy, and sustainable environment

Ms. Rashida Manjoo,
Special Rapporteur on violence against women , its causes and consequences

Ms. Mireille Fanon Mendes-France,
Working Group of experts on people of African descent

Mr. Juan Ernesto Mendez,
Special Rapporteur on torture and other cruel, inhuman or degrading treatment or punishment

Mr. Dainius Pūras,
Special Rapporteur on the right of everyone to the enjoyment of the highest attainable standard of physical and mental health

Ms. Frances Raday,
Working Group on the issue of discrimination against women in law and in practice

Ms Farida Shaheed,
Special Rapporteur in the field of cultural rights

Ms. Victoria Tauli-Corpuz,
Special Rapporteur on the rights of indigenous peoples

Mr. Baskut Tuncak,
Special Rapporteur on the implications for human rights of the environmentally sound management and disposal of hazardous substances and wastes

Mr. Makarim Wibisono,
Special Rapporteur on the situation of human rights in the Palestinian territories occupied since 1967

Mr. Alfred de Zayas,
Independent expert on the promotion of a democratic and equitable international order

 

17 de Octubre de 2014


 

Notas

[1] Human Rights Council resolution 25/21 (28 March 2014).

[2] A/HRC/10/61
[3] Human Rights Council resolutions 10/4 (25 March 2009), 18/22 (17 October 2011) and 26/27 (27 June 2014).

[4] For a summary description of these reports, see Mapping Human Rights Obligations Relating to the Enjoyment of a Safe, Clean, Healthy and Sustainable Environment: Focus report on human rights and climate change, prepared for the Independent Expert on the issue of human rights obligations relating to the enjoyment of a safe, clean, healthy, and sustainable environment (June 2014), http://ieenvironment.org/2014/08/08/report-on-climate-change-and-human-rights/

[5] A/HRC/10/61, para. 23, citing Human Development Report 2007/2008: Fighting climate change: Human solidarity in a divided world, p. 8.
[6] 6 See Working Group II Contribution to the Fifth Assessment Report of the IPCC, Climate Change 2014: Impacts, Adaptation, and Vulnerability, Summary for Policy Makers (2014), p. 6 (stating with “high confidence” that “climate-change related hazards exacerbate other stressors, often with negative outcomes for livelihoods, especially for people living in poverty”).

[7] Annie Lowrey, The inequality of climate change (12 November 2013), http://economix.blogs.nytimes.com/2013/11/12/the-inequality-of-climate-change/
[8] Jim Yong Kim, Ending Poverty Includes Tackling Climate Change (10 July 2013), http://www.worldbank.org/en/news/opinion/2013/07/10/op-ed-ending-poverty-includes-tackling-climate-change
[9] Human Rights Council resolution 10/4 (25 March 2009).
[10] FCCC/CP/2010/7/Add.1, Report of the Conference of the Parties on its sixteenth session, held in Cancun from 29 November to 10 December 2010, Addendum, Part Two: Action taken by the Conference of the Parties at its sixteenth session

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