Declaración ante el Foro Permanente ONU para las Cuestiones Indígenas Imprimir

unpfii2015

Declaración de Victoria Tauli-Corpuz
Relatora Especial sobre los derechos de los pueblos indígenas
14a sesión del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas
27 de abril 2015, Nueva York

Estoy muy agradecida por la oportunidad de dirigirme al Foro Permanente y todos ustedes y asistir a esta sesión para compartir algunos de mis puntos de vista sobre el tema del derecho de los pueblos indígenas al desarrollo autodeterminado y otros derechos económicos, sociales y culturales. El abordaje de este asunto es oportuno e importante debido a que los estados miembros de la ONU están negociando actualmente la Agenda de Desarrollo post-2015, con especial atención en los medios sobre cómo los Objetivos de Desarrollo Sostenible se pueden implementar y qué indicadores utilizar para medir el progreso alcanzado.

También me gustaría compartir con ustedes algunas de mis actividades durante mi primer año como Relatora Especial sobre los derechos de los pueblos indígenas.

En mi primer informe a la 69ª sesión de la Asamblea General en 2014 (A / 69/267), proporcioné algunas reflexiones sobre el tema de los derechos de los pueblos indígenas, incluyendo sus derechos económicos, sociales y culturales en el marco de desarrollo post-2015, con la esperanza de proporcionar alguna orientación a los Estados miembros, ya que ellos negocian el desarrollo que puede provocar cambios transformadores. En mi informe, he identificado obstáculos y avances en el logro de los derechos económicos, sociales y culturales de los pueblos indígenas y ofrecí algunas recomendaciones para situar estos derechos en el contexto de las políticas y estrategias para alcanzar objetivos mundiales de desarrollo sostenible y superar las deficiencias de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, especialmente con respecto a los pueblos indígenas.

Claramente, la realización progresiva de los derechos económicos, sociales y culturales de los pueblos indígenas no se puede lograr a través de la perpetuación del paradigma dominante de desarrollo, que promueve el crecimiento económico exclusivo y distorsionado que favorece a un pequeño número de las élites ricas y a determinadas zonas geográficas. La desigualdad sin precedentes hoy vista dentro y entre los países y las múltiples crisis financiera, ambiental, energética y alimentarias del mundo desafían a hablar de los fracasos de este modelo de desarrollo económico y social. Los pueblos indígenas se encuentran entre aquellos que están sufriendo esta desigualdad. Mientras que la población total de los pueblos indígenas constituyen el 5% del total del mundo, los pueblos indígenas representan el 15% de los pobres del mundo. La erradicación de la pobreza de los pueblos indígenas requiere una transformación económica y social estructural que integre el respeto y la protección de los derechos individuales y colectivos de los pueblos indígenas, la generación de empleo decente, el refuerzo de los medios de vida tradicionales sostenibles y emprendimientos indígenas que puedan acceder a inversiones social y ambientalmente responsables.

Los pueblos indígenas tienen el derecho a definir y procurar su camino hacia el desarrollo sostenible autodeterminado y sus prioridades. El respeto de los derechos a sus tierras, territorios y recursos y su derecho al consentimiento libre, previo e informado son elementos integrantes de un cambio transformador en el desarrollo que incluye el respeto a su integridad y la diversidad cultural y promueve su bienestar. Los principios complementarios y transversales de la autodeterminación, la igualdad, incluida la igualdad de género, y la no discriminación, sostienen esta vía de desarrollo. Los sistemas de información y monitoreo basados en la comunidad que estudia e informar sobre cómo se aplican los derechos de los pueblos indígenas y las prioridades de desarrollo, debe es un componente crucial en la labor de promoción de una agenda de desarrollo transformador.

Señora Presidenta:

Los Estados deber respetar, proteger y cumplir los derechos económicos, sociales y culturales de los pueblos indígenas, que se basan en los instrumentos de derechos humanos incluyendo la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el Convenio 169 de la OIT, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, entre otros. Debido a las largas y complejas historias de colonización y los procesos posteriores de construcción del Estado-nación en los que el racismo, la discriminación y la marginación de los pueblos indígenas persistieron, los Estados pueden tener que adoptar medidas especiales. Según el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, las medidas especiales son parte integral del principio de no discriminación. Dado que la no discriminación tiene una dimensión individual y una dimensión colectiva, las medidas especiales no sólo deben abordar las brechas socio-económicas entre los sectores indígenas y no indígenas de la sociedad, sino también eliminar las barreras discriminatorias para el ejercicio de los derechos a un desarrollo autodeterminado y a la integridad cultural.

En el contexto de los derechos económicos, sociales y culturales, estoy poniendo atención a la situación de las mujeres indígenas. Además del racismo, la discriminación, la marginación económica que, en general, enfrentan los pueblos indígenas, las mujeres indígenas tienen la carga adicional de la discriminación basada en el género. A pesar de sus funciones cruciales en la producción de alimentos, conservación de la biodiversidad, y la transmisión de las lenguas, la cultura y el conocimiento, muchas de ellos todavía son desafiadas por la violencia doméstica y del Estado, la violación de sus derechos de salud reproductiva y el patriarcado, que sigue reproduciéndose a través de leyes, medios de comunicación, la educación y en las instituciones modernas o tradicionales. Como señalé en mi primer informe al Consejo de Derechos Humanos, estoy poniendo especial énfasis en los problemas que enfrentan las mujeres indígenas y trabajo en estrecha colaboración con ellas para asegurar que sus preocupaciones sean abordadas de forma coherente en mi trabajo. Dedicaré mi segundo informe al Consejo de Derechos Humanos, que voy a presentar en septiembre de 2015, a este importante tema.

Señora Presidenta:

Subsisten enormes retos para la implementación de los derechos económicos, sociales y culturales de los pueblos indígenas. Lamentablemente, esta brecha de implementación se refleja en el fracaso de la comunidad internacional en utilizar los Objetivos de Desarrollo del Milenio como vehículo para superar la discriminación y lograr la igualdad sustancial de los pueblos indígenas en el contexto del desarrollo. Desafortunadamente, los pueblos indígenas no participaron formalmente en la formulación de los ODM y ni en los objetivos ni las metas, y los indicadores no tienen ninguna referencia a la situación de los pueblos indígenas. Sobre la base de los datos disponibles en relación con las condiciones sociales y económicas de los pueblos indígenas, es evidente que los ODM no abordan ni resuelven de manera adecuada sus desventajas sociales y económicas.

En mi informe a la Asamblea General, presenté una lista no exhaustiva de los obstáculos y avances para la plena realización de los derechos de los pueblos indígenas en el contexto del desarrollo. El fortalecimiento de estrategias propias de los pueblos indígenas para el desarrollo sostenible no sólo es clave para el logro de sus derechos económicos, sociales y culturales, sino también es un elemento indispensable en los esfuerzos mundiales para lograr el desarrollo sostenible. Existen más evidencias que demuestran que en los pueblos indígenas cuyos derechos humanos están protegidos, por ejemplo, los derechos a sus tierras, territorios y recursos, el derecho a la libre determinación, sus ecosistemas están mucho mejor que los parques nacionales, áreas protegidas o de conservación administradas por el Estado u otros agentes externos.

Un informe publicado por el Instituto de Recursos Mundiales y la Iniciativa de Derechos y Recursos, en 2014, muestra que las tasas de deforestación son mucho más bajas en las zonas donde los pueblos indígenas tienen el reconocimiento legal de sus derechos territoriales. En el Amazonas brasileño, la tasa de deforestación es de 11 veces más baja en los Pueblos Indígenas y los bosques comunitarios. En el Petén guatemalteco, es 20 veces menor, y en la península de Yucatán de México, que es 350 veces menor.

Señora Presidenta:

Los Estados tienen la obligación de consultar con los pueblos indígenas y garantizar su participación antes de la adopción de medidas legislativas o administrativas que los afecten, incluidos los proyectos de desarrollo, programas o estrategias. Revisiones de los Marcos de Asistencia al Desarrollo de la ONU, que constituye el principal marco de asistencia al desarrollo del sistema de las Naciones Unidas a nivel de país, han llegado a la conclusión de que los pueblos indígenas tenían poca participación en la elaboración de dichos marcos, y que la mayoría de ellos no proporcionan datos desglosados y parámetros relacionados con el desarrollo de los pueblos indígenas. Las implicaciones de esta omisión son simples y de gran alcance: si las necesidades y preocupaciones de los pueblos indígenas no se reflejan en estos marcos generales establecidos por los gobiernos y apoyados por el sistema de la ONU y otros donantes bilaterales y multilaterales, entonces simplemente pueden ser excluidos de los esfuerzos del desarrollo esfuerzos e incluso sus derechos pueden ser socavadas aún más.

Quedo profundamente preocupada porque la situación particular de los pueblos indígenas a menudo permanece invisible dentro de las estadísticas nacionales. Con el fin de elaborar respuestas políticas adecuadas para hacer frente a las desigualdades y para vigilar la eficacia de las medidas para superar la discriminación, la existencia de información relevante es un requisito. Hay una necesidad de seguir desarrollando indicadores que capturan aspectos esenciales del desarrollo autodeterminado, como la vitalidad de las lenguas y culturas indígenas, la seguridad de la tenencia con respecto a las tierras, territorios y recursos y el reconocimiento de las leyes consuetudinarias indígenas y las instituciones de gobierno autónomas. Los representantes indígenas que están participando con la Agenda de Desarrollo Post-2015 han hecho un documento informativo que contiene indicadores pertinentes para los pueblos indígenas para cada una de las metas y objetivos ya adoptados por el Grupo de Trabajo de composición abierta sobre el Desarrollo Sostenible. Estoy instando a los Estados a considerar la integración de éstos en los indicadores finales para los ODS.

Un elemento esencial para la superación de la discriminación y el logro de los derechos económicos, sociales y culturales de los pueblos indígenas es el diseño y la prestación de servicios sociales adecuados, sobre todo en los sectores de educación y salud. Servicios culturalmente apropiados están relacionados con más altos resultados.

Me gustaría concluir la primera parte de mi intervención subrayando que la universalidad de los propuestos Objetivos de Desarrollo Sostenible es una oportunidad única para hacer frente a las desigualdades existentes entre los sectores indígenas y no indígenas de la población en todos los países de todo el mundo. Los procesos para definir, aplicar y supervisar los objetivos de desarrollo sostenible deben ser utilizados como una forma de responder a las aspiraciones de los pueblos indígenas para el desarrollo autodeterminado y lograr la igualdad en los resultados del desarrollo. Tengo la esperanza de que esta vez las voces de los pueblos indígenas serán tomadas en cuenta y que sus derechos se verán reflejados adecuadamente en los ODS y los indicadores y medios de ejecución que se están desarrollando.

Actividades de promoción de los derechos de los pueblos indígenas en cumplimiento del mandato

Señora Presidenta:

Ahora me gustaría añadir unas palabras sobre mi trabajo como Relatora Especial desde mi nombramiento por el Consejo de Derechos Humanos en junio de 2014. Tal como mi predecesor, el profesor James Anaya, explicó en sus declaraciones ante el Foro Permanente, las diversas actividades llevadas a cabo por el Relator Especial puede ser descritas como pertenecientes a cuatro áreas interrelacionadas de trabajo. Estos son la promoción de buenas prácticas; estudios temáticos; informes de los países; y responder a los casos de presuntas violaciones de derechos humanos.

En septiembre pasado presenté mi primer informe al Consejo de Derechos Humanos, expresando mis puntos de vista y prioridades temáticas para mi mandato (A/HRC/27/52). Tengo la intención de centrar esfuerzos particulares durante los próximos tres años en temas relacionados con los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales de los pueblos indígenas. En mi informe identifico algo de lo que considero son los principales obstáculos para la protección plena y efectiva de los derechos de los pueblos indígenas y ofrezco algunas observaciones preliminares sobre la manera de superar esos obstáculos, incluyendo el fracaso o la renuencia de los gobiernos a reconocer a los pueblos indígenas; los desafíos en el desarrollo de medidas de aplicación práctica; concluir procesos de reconciliación y reparación de agravios históricos; actitudes negativas vigentes hacia los pueblos indígenas por parte de las sociedades más amplias y las condiciones sociales y económicas que impiden el pleno disfrute de sus derechos. Aunque reconozco las dificultades para superar estos problemas continuos, espero ser capaz de trabajar con los Estados y otros, en el marco de mi mandato, para avanzar hacia su solución.

En noviembre de 2014, realicé una visita a Paraguay con el propósito de desarrollar un informe para evaluar la situación de los derechos humanos de los pueblos indígenas en el país. Me gustaría dar las gracias al gobierno de Paraguay por su cooperación durante mi visita, así como a los pueblos indígenas y las organizaciones y el equipo de las Naciones Unidas que proporcionó valiosa asistencia en la preparación y realización de mi visita. En mi declaración pública al final de mi misión expresé mi preocupación por algunos de los graves problemas que enfrentan los pueblos indígenas de Paraguay, incluyendo la falta de seguridad en sus derechos a las tierras, territorios y recursos; la falta de consulta; la falta de acceso a la justicia ya los servicios sociales adecuados; y los altos índices de desigualdad, el racismo y la discriminación que sufren. Voy a tratar estos temas con mayor profundidad en mi informe de visita al país a ser presentado a la 30ª sesión del Consejo de Derechos Humanos en septiembre próximo.

Como parte de mi mandato es considerar las recomendaciones pertinentes de las conferencias mundiales, cumbres y otras reuniones de las Naciones Unidas, me gustaría hacer un breve comentario sobre la Conferencia Mundial de los Pueblos Indígenas, en la que fui invitada a participar en septiembre de 2014. El Documento Final de la Conferencia es un importante paso adelante en la realización de los derechos humanos colectivos e individuales de los pueblos indígenas. Creo que la aplicación efectiva del Documento Final de la Conferencia Mundial de los Pueblos Indígenas contribuirá de manera significativa a la realización de los derechos de los pueblos indígenas y el desarrollo. Espero ver que los estados, en conjunto con los pueblos indígenas, desarrollen planes de acción nacionales para poner en práctica el Documento Final. Del mismo modo, el desarrollo de los planes de acción de todo el sistema de las agencias, programas y fondos debe ser informado por las prioridades de los pueblos indígenas.

Cerrar la brecha entre el creciente reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas en los planos internacional y nacional y la aplicación real sobre el terreno va a ser mi principal preocupación. Sigo comprometida en mi calidad de Relatora Especial para vigilar de cerca cómo los Estados Miembros y las Naciones Unidas están implementando el Documento Final de la Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas, WCIP.

Una cuestión importante en relación con los procesos en curso de las Naciones Unidas, relacionadas con los derechos de los pueblos indígenas, son los debates multilaterales sobre el cambio climático. En este sentido, he participado en la 19ª Conferencia de las Partes de la CMNUCC, celebrada en Lima, Perú, en diciembre de 2014. Mientras estuve allí, varios líderes y activistas indígenas se reunieron conmigo. También tuve una reunión informal con el Viceministro del Ministerio de Interculturalidad. Fui co-firmante de una carta conjunta de varios titulares de mandatos especiales dirigidas a las Partes de la Convención sobre el Cambio Climático, que expresa nuestras propuestas para garantizar la inclusión de los derechos humanos en las decisiones alcanzadas en Lima. Varios órganos intergubernamentales de las Naciones Unidas y otras organizaciones de la sociedad civil que realizan sus propios eventos, me invitaron a hablar en mi calidad de Relatora Especial.

Recientemente, 06 de marzo 2015, he participado como panelista en el Panel de Alto Nivel sobre los Derechos Humanos y el Cambio Climático organizado por el Consejo de Derechos Humanos. En mi presentación, destaqué las contribuciones cruciales de los pueblos indígenas, sus conocimientos y prácticas tradicionales, para la mitigación del cambio climático y los esfuerzos de adaptación. Respetar sus derechos a sus tierras, territorios y recursos y reforzar sus relaciones armoniosas con sus ecosistemas permiten una mejor gestión de sus territorios que proporcionan los servicios ambientales (por ejemplo, la mitigación del cambio climático, el suministro de agua, la biodiversidad, etc.) que el mundo tanto necesita. También hice hincapié en que el uso del enfoque basado en los derechos humanos y garantizar la participación plena y efectiva de los pueblos indígenas en las decisiones relacionadas con el clima son fundamentales para lograr soluciones para este urgente problema global.

En cuanto a los debates en torno a la agenda de desarrollo sostenible post-2015, he tratado de contribuir, como he comentado anteriormente, con mi informe a la Asamblea General. Otro proceso que ha merecido mi atención ha sido la revisión y propuestas de Salvaguardas Ambientales y Sociales emprendida por el Banco Mundial. Veintiocho titulares de mandatos especiales, incluido yo misma, presentaron una carta conjunta para expresar nuestra preocupación por la disminución de los estándares de derechos humanos en el borrador del Banco Mundial sobre Marco de Salvaguardas Ambientales y Sociales.

Justo antes de este período de sesiones del Foro Permanente, me invitaron a participar en una consulta mundial con los pueblos indígenas convocada por el Banco Mundial. Nos reunimos con la Alta Dirección, los miembros del Consejo Ejecutivo y el Presidente del Banco Mundial. Me siento alentada por los resultados de dicha consulta en la que el Banco se comprometió a tener en cuenta las preocupaciones expresadas por los representantes indígenas en relación con el artículo 9, que se encuentra en la cláusula de enfoque alternativo que ofrece oportunidades a los estados para optar por no aplicar la Norma de Desempeño 7 sobre Pueblos Indígenas. El amplio apoyo al uso del término consentimiento libre previo e informado en reemplazo de la anterior expresión de consulta, libre, previa e informado, es otro hecho alentador. Sin embargo, es necesario que haya una elaboración más importante de este concepto y su uso en el proyecto. Voy a seguir la evolución del proceso y mantengo la esperanza de que las salvaguardas definitivas procurarán el pleno respeto de los derechos de los pueblos indígenas de conformidad con los estándares internacionales mínimos contenidas en la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Tengo la intención de seguir trabajando en estrecha colaboración con el Foro Permanente y con el Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. En este sentido, he participado en tres reuniones de coordinación entre los tres mecanismos de la ONU sobre los pueblos indígenas y las respectivas secretarías, (UNPFII, MEDPI y el Relator Especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas). Estas se llevaron a cabo durante la sesión MEDPI en julio de 2014, y el Foro de Negocios y Derechos Humanos en diciembre de 2014. Participé en la reunión del grupo de expertos convocado por el Foro Permanente en 28 hasta 29 en 2015 en un diálogo sobre un protocolo facultativo de la DNUDPI .

También fui invitada al Seminario de Expertos sobre la Promoción y Protección de los Derechos de los Pueblos Indígenas con respecto a su patrimonio cultural que tuvo lugar en Rovaniemi, Finlandia, del 26 y 27 de febrero de 2015, para proporcionar insumos al estudio a desarrollar por el Mecanismo de Expertos sobre esta temática. Durante el seminario de dos días he proporcionado comentarios sobre el concepto de "patrimonio cultural" en lo que respecta a los pueblos indígenas, incluyendo tanto las formas tangibles e intangibles y un análisis de los vínculos entre las tierras, los territorios y el medio ambiente y el patrimonio cultural. También aproveché la oportunidad para reunirme con los Presidentes y Vice-Presidente del Parlamento Sami de Noruega, Suecia y Finlandia, respectivamente, y el Consejo Sami, a quien me gustaría dar las gracias por dedicar tiempo para informarme sobre sus problemas y preocupaciones.

Como parte de mi mandato de desarrollar un diálogo de cooperación con las instituciones regionales de derechos humanos, acepté la invitación para participar en febrero pasado en Costa Rica como perito experto en un caso bajo examen de la en relación con los pueblos indígenas Kaliña y Lokono de Surinam, cuyos derechos habían sido afectados por el establecimiento de reservas naturales en sus territorios sin su consentimiento. Espero incrementar este diálogo de cooperación en el futuro, incluso con otros organismos regionales de derechos humanos pertinentes. Mientras estuve en Costa Rica sostuve reuniones informales con el Viceministro del Ministerio de la Presidencia y el Defensor del Pueblo. También tuve reuniones con representantes de diversos pueblos indígenas de varios territorios y el Coordinador Residente del Equipo de la ONU.

Agradezco sinceramente a los diversos funcionarios de alto nivel del gobierno que me invitaron a reunirme con ellos, aunque yo no estaba en una visita oficial del país. Me siento alentada por esta flexibilidad mostrada por los funcionarios del gobierno que hizo todo lo posible para invitarme a reuniones para discutir temas relevantes para los pueblos indígenas. En estas ocasiones también tuve oportunidad de reunirse con representantes de los pueblos indígenas y les doy las gracias por hacer que estas reuniones se realicen.

Como se mencioné anteriormente, Señora Presidenta, una parte central y permanente de mi trabajo consiste en recibir y, en los casos apropiados, actuar sobre información de presuntas violaciones de los derechos de los pueblos indígenas en situaciones específicas. Este aspecto de mi trabajo se basa en una medida importante en la información escrita que me es proporcionada por los pueblos indígenas y sus organizaciones, las organizaciones no gubernamentales y otras fuentes. Me gustaría agradecer a los muchas personas y grupos que han proporcionado información durante el año pasado, a menudo en relación con situaciones muy difíciles y delicadas. Durante este tiempo, he recibido información sobre situaciones de presuntas violaciones de los derechos humanos en países de todos los continentes y, en respuesta se han enviado comunicaciones a los gobiernos acerca de estas situaciones. Estos casos tratan de infracciones de los derechos de consulta y consentimiento, particularmente en relación con la extracción de recursos naturales, los megaproyectos de infraestructura, y las áreas protegidas; desplazamiento o remoción de las comunidades indígenas; negación de los derechos de los pueblos indígenas a las tierras y recursos; la situación de los pueblos indígenas en aislamiento voluntario; y los casos de amenazas o violencia contra los pueblos y las personas indígenas, entre otras situaciones.

He hecho un esfuerzo concertado para colaborar con los gobiernos sobre la información creíble de presuntas violaciones de los derechos humanos en los casos específicos en los que creo que mi intervención puede ser de alguna utilidad. Me gustaría agradecer a los gobiernos que han respondido a mis comunicaciones. Tomo nota, sin embargo, que durante el año pasado una serie de gobiernos no respondieron a mis comunicaciones solicitando información sobre presuntas violaciones de derechos humanos, y les insto a hacerlo en el futuro.

Para llevar a cabo este mandato, trabajo con el optimismo por un futuro mejor para los pueblos indígenas, alentada por la evolución positiva en muchos lugares, y sin embargo, preocupada por la realidad de las luchas en curso y las violaciones de los pueblos indígenas en todo el mundo. Sigo reafirmando mi firme compromiso en mi rol como Relatora Especial, si bien reconozco con humildad la responsabilidad que representa.

Les agradezco a todos por su amable atención.

 

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